La hermosa Cuesta del Bailío, en la ciudad de las tres culturas, es una calle en cuesta que, sobre todo en primavera, resalta de forma especial por las preciosas buganvillas fucsias que cuelgan de una de sus paredes. ¿Quieres conocer más detalles sobre este rincón de la ciudad de Córdoba?

Historia de la Cuesta del Bailío

Cuesta del Baílio

Antiguamente, la Cuesta de Bailío comunicaba la ciudad alta (Medina) y la ciudad baja (Axerquia), siendo una de las entradas de la muralla romana que unía ambas zonas de la ciudad. En este lugar existía un arco, Portillo de Corbacho, que fue demolido en 1711. Tras su demolición, fue cuando se ensanchó la cuesta que hoy conocemos y que se ha convertido en un enclave muy popular.

Caracterizada por sus 32 grandes escalones empedrados, 31 de estos tienen el firme achinado, con dibujos decorativos, llegando a la bifurcación, donde se encuentra una fuente. Estos escalones los crearon en al año 1943 a raíz de una remodelación de la propia cuesta.

Según se asciende por la Cuesta del Bailío, se encuentra, a la derecha, la pared del huerto de los Capuchinos vestida por un manto de preciosas buganvillas. Y al fondo de la cuesta se divisa la Casa del Bailío, con una bella fachada renacentista.

Ya en la parte alta de la cuesta, hacia la derecha se abre un pequeño callejón que conduce a la Plaza de Capuchinos, presidida por el famoso Cristo de los Faroles.

Curiosidades de la Cuesta del Bailío

Cuesta del Bailío Casa del Bailío

En la casa palaciega situada en la parte alta de la cuesta, buen ejemplo de la arquitectura cordobesa del siglo XVI al siglo XVIII, se exhibe un cartel donde se lee “Fernández de Córdoba“. Dicha casa perteneció a esta familia y se la conoce como “Casa del Bailío” por el cargo que ostentaba el dueño de la casa.

Bailío era el nombre que se daba al caballero de la Orden de San Juan que, por antigüedad o por gracia especial del gran maestro, adquiría una especie de reconocimiento social. Así, este título fue lo que dio nombre definitivo a esta casa y a la cuesta.

Pero además, esta Cuesta del Bailío cuenta con diversas historias relacionadas con apariciones extrañas. Una de estas tiene como protagonista a la fuente emplazada en este mágico lugar, pues algunos vecinos dicen haber visto al espectro de una mujer que ahogó a su hijo en esta fuente.

¿A qué esperas para venir y pasear por esta cuesta tan particular? Te aseguramos que es un sitio único para guardar unos de los mejores recuerdos fotográficos, y en tu memoria, de esta ciudad.

Ven a Córdoba, conoce su Cuesta del Bailío y alójate en Patio del Posadero, uno de los más distinguidos alojamientos con encanto de la ciudad.

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Fuentes: imágenes vía: Pinterest

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