El Aceite

Brunch en Córdoba: el olivo, nuestra tierra y una historia que llega hasta la mesa

Hay ingredientes que utilizamos porque nos gustan. Y hay otros que forman parte de nosotros mucho antes incluso de entrar en la cocina.

El aceite de oliva pertenece a este segundo grupo.

En Patio del Posadero está presente casi sin pedir permiso. En el pan, en un plato, sobre una verdura, terminando una elaboración o simplemente servido para que alguien lo pruebe despacio. Pero detrás de ese pequeño gesto hay algo mucho más grande: una tierra, una familia, una forma de entender la cocina y una historia mediterránea que comenzó mucho antes que nosotros.

Por eso, cuando pensamos nuestra Brunch Collection de noviembre, inevitablemente volvemos al olivo.

Noviembre es tiempo de campo, de aceituna y de aceite nuevo. Es también uno de esos meses en los que Córdoba cambia de ritmo: las mañanas son más frescas, vuelve el interior de la casa, apetecen las conversaciones largas alrededor de la mesa y los sabores se vuelven algo más profundos.

Y nuestro brunch también cambia con ellos.

Nuestro aceite comienza mucho antes de llegar a Patio del Posadero

Nuestro aceite procede de una pequeña finca familiar vinculada a la familia de José.

No hablamos de un producto que un día decidimos incorporar a nuestra cocina porque encajaba en un concepto. Es justamente al revés.

Primero estaba la historia.

Estaban los olivos, la tierra y el recuerdo del abuelo de José. Estaba esa relación con generaciones de hombres que conocían el campo, el fruto y sus tiempos; una tradición familiar de maestros olivareros que forma parte de su memoria y, de alguna manera, también de la nuestra.

Después llegó Patio del Posadero.

Y cuando comenzamos a construir este pequeño universo entre Italia y Córdoba, entre nuestras dos culturas y nuestras dos maneras de sentarnos a la mesa, aquel aceite encontró su lugar de una forma completamente natural.

Porque hay sabores que uno no tiene que inventar.

Solo tiene que conservarlos y contarlos.

El olivo: un árbol que lleva siglos contando historias

Resulta difícil hablar del Mediterráneo sin hablar del olivo.

Su tronco retorcido parece guardar el tiempo. Crece lentamente, resiste, se adapta y puede acompañar a varias generaciones de una misma familia. Quizá por eso, desde la Antigüedad, ha estado asociado a ideas tan poderosas como la paz, la continuidad, la victoria, la prosperidad y la vida.

En la tradición griega, el olivo estaba ligado a Atenea. Los romanos heredaron buena parte de esa simbología mediterránea y la rama de olivo continuó representando la paz; incluso Marte podía aparecer representado sosteniéndola cuando asumía su faceta de portador de paz.

El aceite era alimento, pero no solamente alimento.

Iluminaba las casas en las lámparas. Se utilizaba para cuidar el cuerpo, elaborar perfumes y ungüentos, acompañar rituales y honrar a los dioses.

Era, en cierto modo, una pequeña materia dorada presente en casi todos los momentos de la vida.

Nos gusta pensar en ello cuando ponemos nuestro aceite sobre la mesa.

Porque el gesto ha cambiado muy poco.

Una mano parte el pan. Otra acerca el aceite. Alguien prueba.

Y alrededor comienza una conversación.

De la Bética a Roma: Córdoba ya olía a aceite hace dos mil años

Hay además una parte de esta historia especialmente bonita para nosotros porque nos devuelve directamente a Córdoba.

Durante la época romana, estas tierras pertenecían a la Bética, una de las grandes regiones productoras de aceite del Imperio. El aceite bético viajaba en ánforas por tierra y por los ríos hasta los puertos, y desde allí cruzaba el Mediterráneo camino de Roma y de otros territorios del Imperio. El Guadalquivir fue una de aquellas grandes vías y Córdoba formaba parte de ese sistema comercial.

Resulta fascinante imaginarlo.

Hace casi dos mil años, desde estas mismas tierras salían ánforas llenas de aceite hacia Roma.

Hoy las formas son otras, pero el hilo continúa.

La Junta de Andalucía recoge cómo el cultivo del olivar en el sur de Córdoba estaba ya profundamente ligado a aquel territorio de la Bética que abastecía de aceite a Roma.

Quizá por eso el olivo parece pertenecer de una manera tan natural al paisaje cordobés. No es solo un cultivo. Es parte de nuestra cultura y de nuestra memoria.

De Italia a Córdoba, siempre alrededor de una mesa

Nuestra historia personal también atraviesa el Mediterráneo.

Yo vengo de Italia. José, de España.

Y desde que comenzamos Patio del Posadero hace ya más de una década, hemos ido construyendo un lenguaje común hecho de muchas pequeñas cosas: recetas, recuerdos familiares, productos de nuestra tierra, sabores italianos, Córdoba, viajes, conversaciones y personas que se han ido cruzando en nuestro camino.

A veces hablamos de un hilo mediterráneo.

No es una frase inventada para definir nuestra cocina. Es realmente la manera en la que vivimos.

El aceite es probablemente uno de los ingredientes que mejor explica ese hilo.

Está en Italia y está en Andalucía. Está en nuestras cocinas de infancia y en nuestra mesa actual. Une las dos orillas sin necesidad de explicar demasiado.

Y en Posadero Bistró lo utilizamos exactamente así: como parte de una cocina personal que no quiere elegir entre Italia y Córdoba, porque ambas forman parte de nuestra historia.

Nuestra Brunch Collection de noviembre

Cada Brunch Collection nace de la temporada.

No queremos que noviembre sepa igual que abril, ni que una mesa de otoño cuente la misma historia que una de primavera.

Por eso observamos qué está ocurriendo fuera y lo llevamos poco a poco hasta nuestros platos.

En noviembre llegan los sabores más cálidos, los productos de otoño, la vuelta de la chimenea y ese deseo de sentarse durante un rato sin mirar demasiado el reloj.

Y llega también el tiempo del olivo.

Nuestro AOVE aparece entonces como uno de los hilos que recorren el brunch, acompañando elaboraciones dulces y saladas y recordándonos de dónde venimos.

No pretendemos hacer un brunch siguiendo una fórmula.

José cocina. Yo recibo y acompaño la mesa. Y entre los dos vamos creando cada colección con lo que nos apetece contar en ese momento del año.

Quizá ahí esté la diferencia.

¿Buscas un brunch especial en Córdoba?

Cuando alguien busca el mejor brunch en Córdoba, probablemente no todos estamos buscando lo mismo.

Hay quien quiere una mesa enorme, muchas opciones y mucho movimiento.

Nosotros hemos elegido otro camino.

Patio del Posadero tiene solo seis habitaciones y Posadero Bistró apenas unas pocas mesas. Ese tamaño pequeño nos permite hacer algo que para nosotros es fundamental: conocer a las personas que se sientan delante de nosotros, explicar un plato si apetece, hablar de nuestro aceite, recomendar algo, detenernos.

Por eso nuestra Brunch Collection en Córdoba está especialmente pensada para parejas, amigos y pequeños grupos que quieren celebrar algo o simplemente regalarse unas horas diferentes.

Un cumpleaños.

Un aniversario.

Un reencuentro.

Un viaje a Córdoba.

O quizá ningún motivo especial.

Porque a veces sentarse alrededor de una buena mesa ya es motivo suficiente.

Un brunch para descubrir Córdoba también a través de sus sabores

Córdoba se puede recorrer de muchas maneras.

Por sus calles, sus patios, su arquitectura y su historia.

Pero también a través de aquello que ponemos sobre la mesa.

El aceite es una de esas pequeñas puertas de entrada.

Nos habla del paisaje que rodea la ciudad, de generaciones que han trabajado el olivar, de la antigua Bética, de los barcos cargados de ánforas que partían hacia Roma y de las familias que continúan cuidando hoy sus olivos.

Y también habla de nosotros.

De José, de su abuelo y de la finca familiar.

De mi Italia y de su Córdoba.

De nuestros hijos.

De este Patio del Posadero que un día imaginamos juntos.

Y de una mesa en la que seguimos intentando hacer algo muy sencillo: recibir a quien entra como nos gusta que nos reciban a nosotros.

Con tiempo, con curiosidad y con algo rico delante.

Quizá por eso, cuando pensamos en nuestro brunch en Córdoba, no pensamos únicamente en qué vamos a cocinar.

Pensamos en qué historia queremos contar.

Y este noviembre empieza bajo un olivo.

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Brunch Collection · Noviembre en Córdoba

Nuestra Brunch Collection está pensada para disfrutarla en pareja o en pequeños grupos, con reserva previa y las pocas mesas que forman parte de Posadero Bistró.

Descubre la colección de noviembre y ven a sentarte a nuestra mesa.